Primero el balance a favor conseguido por los dos representantes en la Copa Libertadores: Pumas ganando en Paraguay y ayer los Diablos Rojos consiguiendo el empate en la difícil visita al San Lorenzo de Almagro dejan muy bien parado a nuestro balompié. Ambos cuadros marchan invictos y al frente de sus respectivos grupos. Cabe destacar la actuación del guardameta de los del Estado de México, Alfredo Talavera, que salvó a su equipo en innumerables situaciones de peligro.
El tanto conseguido por Carlos Esquivel para obtener el empate cuando apenas había tomado ventaja el equipo sudamericano, muestra el hambre y el carácter con el que los clubes deberían encarar estos encuentros. El fútbol mexicano sigue ganándose el respeto a pulso.
Por otra parte, en la CONCACAF Liga de Campeones, conocida popularmente como la “Concachampions”, se realizaron los partidos de vuelta de los Cuartos de Final. Los equipos de la Liga Mexicana (Liga BBVA Bancomer) contra los de la Major League Soccer (MLS) en donde los cuadros aztecas salieron avantes en lo que ya se ha convertido en una hegemonía de las escuadras mexicanas sobre los equipos de la zona.
La CONCACAF le pertenece a México, y no lo menciono con afán de humillar o sentirse superior a los demás, pero es algo claro, los últimos representantes en los mundiales de clubes de CONCACAF han sido mexicanos, y aunque a veces se ha colado algún otro equipo en las instancias finales de esta Concachampios, la han terminado ganando los de México.
Monterrey, América, Atlante son algunos de los campeones de este certamen en la última década, y una vez más será un club mexicano quien represente a la zona en diciembre en el Mundial de Clubes. Entre Santos, América, Querétaro y Tigres, se disputarán el boleto para dicha justa. De los cuales pondría un poco arriba a Tigres por la plantilla que tiene.
Lo que hay que destacar es que a pesar de la inversión económica y el avance en popularidad de la liga estadounidense, no les ha alcanzado para pelear realmente un lugar en el mundial. Ni los grandes nombres ni las grandes contrataciones han ayudado a lograr un nivel trascendente; de hecho, creo que se han estancado y quizás, hasta rezagado.
Mientras no entiendan que no pueden ubicar al fútbol (o soccer para ellos) en una calendarización diferente al resto del mundo no podrán si quiera empatar a las otras ligas. No es la NFL, ni hockey, ni basquet; es un deporte que necesita estar todo el año en competencia, y si no ponen atención en eso, no dejarán de ser solamente medianamente competitivos y sólo ganadores en cuestión de popularidad, rating y marketing.
La complicación empieza también a mermar a una selección estadounidense que no lució en la última Copa Oro a pesar de seguir echando mano de jugadores con doble nacionalidad, como los que participan en la liga de México. Tendrán que considerar todas estas agravantes si en verdad quieren sobresalir deportivamente hablando.
Mientras suceden cambios (si es que suceden) en la MLS, sus equipos y dirigentes tendrán que ver por tele las semifinales de la Concachampions, que se han pintado (de nuevo) de verde, blanco y rojo.