La cita fue a las 10 de la mañana en metro Copilco, y a las 10:45, los más de 4 mil integrantes comenzaron la marcha hacia el estadio.
Entre cánticos, trompetas y bombos, la caravana se convirtió en un verdadero carnaval. Ya adentro del inmueble “La rebel” nunca dejó de alentar a su equipo, a pesar de ir abajo en el marcador, lo que hace una de las barras más grandes y reconocidas en el balompié mexicano.
