La directiva de los Tiburones decidieron que la intervención fuera realizada en el puerto, por el cirujano local Alejandro Díaz y fue monitoreada en todo momento por Gerardo Aguilar, jefe de los servicios médicos del club.
El mediocampista se fracturó el cúbito, muy cerca del radio y se le colocaron dos placas de ocho y siete tornillos; se espera una recuperación de ocho semanas.